Pablo Picasso

Pablo Picasso 1

Decir al día de hoy qué Pablo Picasso revolucionó la forma de ver y entender el arte es un lugar común, pues a pocos les cabe  duda de que la personalidad de Picasso es excepcional. Cierto que,  como ha dejado escrito su biógrafo, Roland Penrose: «Nada de lo que se puede decir de Pablo Picasso es exacto«.

No obstante,  138 años después de su nacimiento, Pablo Picasso sigue fascinando. Personalmente he de decir que muchas de las obras del malagueño me parecen, desde el punto de vista formal, realmente flojas, carentes de calidad; pero otras son realmente excepcionales, rompedoras. De hecho, cuando miro, una vez más, cuadros como  el proto-cubista, «Las señoritas de Avignon» («Las señoritas de la calle de Avinyó», una calle de Barcelona donde abundaban los burdeles), pintado en 1907, no puedo dejar de constatar que me enfrento a una obra rabiosamente actual y, que parece mentira, que hayan transcurrido más de 100 años desde su creación.

Pablo Picasso el mayor «influencer» del siglo XX en arte

Otras obras, como «El Guernica«, son igualmente excepcionales. Recuerdo que hace poco, volviendo a visitar el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, de Madrid, donde se expone el cuadro, tuve la impresión de que  «El Guernica» «devoraba» visualmente   a todas las obras de las salas anexas. Destacaba con tanta fuerza vital, que ninguna otra obra  del museo era capaz de aguantar con entereza su presencia. Cierto que las comparaciones son odiosas pero, cierto también, que  algunas obras excepcionales marcan el latir artístico de un siglo y, no me cabe duda, de que «Las señoritas de Avignon» y «El Guernica» se nos presentan como faros del arte del siglo XX.